La industria joyera ha evolucionado y se ha desarrollado enormemente en cuanto a diseños, colores y apariencia de las piezas. Las clásicas formas redondas o cuadradas están siendo reemplazadas por las más diversas que aportan singularidad e individualidad tanto a la pieza como a quien la luce. Aunque algunos prefieran los clásicos, hay una forma que ha triunfado en el mercado y se ha vuelto popular al instante: la forma de pera.

Las joyas con forma de pera, especialmente los anillos, le dan un toque extraordinario a la mano de quien las luce. Vienen en una gran variedad de colores, acabados, detalles adicionales y tamaños. Todas son únicas y tienen su propia historia. Por eso, en Ring Deluxe te retamos a elegir tu pera favorita.

Semra

Semra es actualmente la opción más popular y de moda entre las mujeres. Aporta distinción y diversidad, y en combinación con su forma de pera, crea un look extraordinario. Los diamantes de imitación adornan el asa del anillo, así como la montura en forma de pera, mientras que el centro es brillante y cautivador.

Ofelia

Para quienes aman lo vintage, el anillo Ofelia en forma de pera marcará la diferencia desde lejos. El diamante en forma de pera está firmemente sujeto por el propio anillo. El anillo es de plata y combina a la perfección con cualquier atuendo. El halo le da el toque final a esta belleza.

Lucile

El anillo Lucile combina una joya en forma de pera con una alianza clásica. El diamante simulado crea una joya que evoca elegancia y estilo.

Natalia

Clásico, brillante, dominante y llamativo, este anillo siempre será el protagonista. De un solo color, con acabado plateado y alto brillo, el anillo Natalia es clásico y moderno a la vez. Repleto de piedras brillantes, su exquisita elegancia es insuperable, con un estilo atemporal.

Malorie

Si el anillo clásico no te convence, ¿por qué no optar por un anillo con forma de pera? Su aspecto lujoso no tiene comparación, y la predominancia de las joyas con forma de pera se convertirá instantáneamente en una joya favorita tanto para el día como para la noche.

No son decisiones tan fáciles ¿verdad?